La interna entre Sturzenegger y Caputo agita a un Gobierno «paralizado» por la falta de reactivación económica
La tensión dentro del equipo económico libertario volvió a estallar en la última Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Según pudo reconstruir Perfil a partir de fuentes que circulan por el quinto piso del Ministerio de Economía, Luis Caputo tiene en carpeta una batería de medidas de alivio social y económico que esperan el visto bueno presidencial, mientras que del otro lado, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger —a quien Javier Milei apoda «el Coloso»—, intensificó su lobby para profundizar el ajuste y reducir aún más la intervención del Estado en la economía.
Hasta ahora, ambos funcionarios habían logrado complementarse para sostener el plan de estabilización y las reformas de fondo. Pero los recientes tropiezos legislativos de Desregulación —como el fracaso de la Ley de Tierras y la marcha atrás con el régimen de práctico portuario— dejaron debilitada la posición de Sturzenegger, que pasó a la ofensiva marcándole la cancha a la política económica de Hacienda. Durante la convención, el propio ministro desempolvó la teoría de igualación de precios de Paul Samuelson (1948) para responderle a los reclamos de reactivación planteados por la Unión Industrial Argentina y su presidente, Martín Rappallini, sosteniendo que «la verdadera política expansiva de esta gestión es el ajuste: si bajamos el gasto público, bajamos lo que le cobramos a la gente y le devolvemos recursos al sector privado».
Según una fuente consultada por Perfil, el clima interno tiene un condimento adicional: el debate electoral anticipado de cara a 2027 dejó apenas un margen de 90 días para que el Gobierno ponga en marcha medidas que generen algún «derrame social» y logren convencer a la sociedad de volver a votar a Milei. «Si pasan de diciembre, ya no impactan», advirtió esa misma fuente. El propio Presidente, mientras tanto, busca sostener un curioso equilibrio: remarca públicamente la ortodoxia fiscal que representa Sturzenegger, pero a la vez guiña hacia algunas de las ideas «reactivadoras» que impulsa Caputo, como el reciente plan de créditos hipotecarios y la flexibilización de préstamos en dólares para empresas.


