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Javier Milei viaja a Brasil para respaldar la campaña de Flávio Bolsonaro y Lula da Silva espera que no cruce una “línea roja”

El Presidente se mostrará con el candidato del Partido Liberal, que no es el favorito en las encuestas. El mandatario brasileño comenzó a pactar con los aliados del centro y busca aislar a la derecha. La mirada del Planalto ante la nueva visita libertaria

 

El presidente Javier Milei partirá este viernes por la noche hacia San Pablo para participar de una agenda de alto voltaje político en Brasil, con la que el mandatario argentino da inicio a una serie de viajes internacionales destinados a apoyar a dirigentes de derecha en la región. La visita, que se extiende hasta este sábado 25 de julio, incluye un encuentro con el senador Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor de cara a las elecciones presidenciales de octubre, y la participación en la Convención Nacional del Partido Liberal (PL).

La comitiva argentina está integrada por la secretaria general Karina Milei y el canciller Pablo Quirno. La Casa Rosada encuadró el viaje como una visita orientada a “fortalecer los vínculos” entre Argentina y el estado paulista, aunque el perfil de los encuentros previstos deja en claro el componente político del desplazamiento: apoyar al principal contrincante de las próximas elecciones del mandatario Lula da Silva, a quien no visitará.

La jornada central del sábado arranca alrededor de las 9 en el Palacio dos Bandeirantes, sede del Gobierno del Estado de San Pablo, donde el gobernador Tarcísio de Freitas recibirá a Milei con honores militares en la Plaza Cívica. Allí tendrá lugar la Ceremonia de Imposición de la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción que otorga ese estado. Del acto también participará el intendente de la ciudad, Ricardo Nunes, y tanto el gobernador como el presidente argentino dirigirán palabras a los presentes.

Javier Milei se reunió con Flávio Bolsonaro semanas atrás y le trasladó su apoyo para las elecciones generales de octubre en BrasilJavier Milei se reunió con Flávio Bolsonaro semanas atrás y le trasladó su apoyo para las elecciones generales de octubre en Brasil

Tras la ceremonia, Milei mantendrá una reunión de trabajo en la Residencia Oficial de la Gobernación junto a De Freitas, Nunes y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece detenido y a quien Milei no podrá visitar en esta ocasión por una decisión de la Justicia de ese país. La jornada culminará con el traslado al Mercado Livre Arena Pacaembú, donde el mandatario argentino participará de la Convención Nacional del Partido Liberal que investirá al senador como principal candidato.

La elección de Milei de postergar el acto de apertura de la Exposición en La Rural —reprogramado para el domingo— para no cancelar sus compromisos en Brasil ilustra la prioridad que el gobierno argentino otorga a esta gira.

En el entorno de Lula no cayó para nada bien la realización del viaje de Milei. “El Presi va a llegar a Brasil en un momento muy duro para el candidato que apoya”, sintetizan importantes fuentes

En el Palácio do Planalto -la sede del Poder Ejecutivo brasileño- marcan que las actitudes del presidente argentino en los últimos años han llevado a las relaciones bilaterales entre ambos países a pisos históricos. En los años que han coincidido Milei y Lula, nunca mantuvieron encuentros mano a mano más allá de obligaciones formales a través del G20 o el Mercosur.

El apoyo irrestricto y enfático del libertario hacia la campaña del principal contrincante del oficialismo brasileño es visto como una injerencia en materia de la política interna de ese país, aunque toleran esas demostraciones porque confían en que los niveles de adhesión que maneja Lula son considerablemente mejores a los que tiene Bolsonaro. Una importante fuente del Poder Ejecutivo de Brasil analiza que hay solo una línea roja que, en caso de cruzarse, recrudecería el vínculo entre ambos mandatarios: que Milei realice ataques personales hacia Lula. Eso todavía no ocurrió, aunque se mantienen expectantes a lo que haga este fin de semana.

El escenario al que llega Milei es el de una carrera presidencial brasileña en la que Flávio Bolsonaro enfrenta un terreno cada vez más difícil.

Una nueva encuesta de Genial/Quaest muestra que el 55% de los votantes cree que el presidente Lula será reelegido, y solo el 25% apuesta por la victoria de Flávio Bolsonaro. La victoria del presidente es la opinión mayoritaria en todas las regiones, géneros, edades, niveles educativos y religiones mensuradas. Entre los votantes independientes, el 52% cree en la victoria de Lula, mientras que solo el 14% cree en Flávio Bolsonaro.

Lula da Silva. REUTERS/Adriano MachadoLula da Silva. REUTERS/Adriano Machado

Thomas Traumann, uno de los analistas políticos más influyentes de Brasil, escribió en O Globo días atrás que Bolsonaro desaprovechó el Mundial para resolver sus problemas internos con Michelle Bolsonaro, Tarcísio de Freitas y Nikolas Ferreira, así como para dar una explicación mínimamente convincente sobre los más de 65 millones de reales que recibió del banquero corrupto Daniel Vorcaro, un tema que afectó de manera certera al desarrollo de la campaña de Bolsonaro.

Las últimas encuestas publicadas por los principales medios brasileños situan a Luiz Inácio Lula da Silva al frente en prácticamente todos los escenarios de balotaje. A raíz de diferentes sus escándalos públicos, la brecha con Bolsonaro se amplió mes a mes. Una encuesta de AtlasIntel/Bloomberg del 1 de julionarrojó una diferencia aún mayor: 48,8% para Lula contra 42,3% para Flávio en segunda vuelta.

En tanto, la estrategia del Partido de los Trabajadores (PT) está enfocada en aislar al Partido Liberal de Bolsonaro de posibles aliados circunstanciales. Diferentes operadores políticos de ese sector mantuvieron conversaciones con dirigentes de RepublicanosUnião Brasil y PP para alejarlos de una alianza formal con el PL. Esas primeras misiones ya tuvieron efecto: el PP ya le comunicó a Flávio que se mantendrá neutral en la contienda. La importancia de esos partidos radica en el tiempo publicitario televisivo: en 2022, la coalición de Jair Bolsonaro incluía a PL, PP y Republicanos, lo que le otorgaba una presencia dominante en los medios.

Las negociaciones del PT arrancaron hace aproximadamente dos meses con la participación del presidente nacional del partido, Edinho Silva, y derivaron luego en conversaciones más avanzadas con el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães. El acuerdo que se busca es un pacto de no agresión que permita a los partidos centristas quedar bien posicionados de cara a un eventual cuarto mandato de Lula, sin necesidad de formalizar una alianza con el PT.

El escándalo conocido como el “Dark Horse” y la caída de Flávio en las encuestas aceleraron el distanciamiento de los partidos del centro. Tanto União Brasil como Republicanos se quejaron de errores en la precampaña y del aislamiento del candidato del PL. El partido Republicanos, presidido por el diputado Marcos Pereira, aún no tomó una decisión definitiva sobre su postura electoral, con plazo hasta el 1 de agosto, aunque su ala noreste se opone a una alianza con Flávio por temor a perder votos en estados de tradición lulista.

Milei, que conoce a Flávio Bolsonaro desde hace años, llega a San Pablo con el objetivo de darle respaldo político en un momento en que el senador necesita señales de apoyo internacional para su candidatura. El viaje a Brasil es el primero de una serie: la semana próxima, el presidente argentino viajará a Bogotá para la asunción de Abelardo de la Espriella, el dirigente de derecha que venció en el balotaje al candidato del oficialismo colombiano, y hará escala en Lima para la asunción de Keiko Fujimori, presidenta electa de Perú. También se evalúa una reunión privada con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa.