Caputo renovó más deuda en pesos de la que vencía y armó un “colchón” de $16,4 billones

Un informe de la consultora Quantum destacó una mejora en la estrategia de financiamiento del Tesoro durante 2026, favorecida por la estabilidad financiera y una mayor demanda de instrumentos de mediano plazo. Según el trabajo, el equipo económico logró tres cosas clave en el manejo de la deuda en pesos: superar los vencimientos con la renovación, extender los plazos y acumular recursos para gastos eventuales.
En lo que va del año, el Tesoro refinanció en promedio el 117% de los vencimientos en pesos, es decir, colocó más deuda de la que debía cancelar. El contraste con 2025 es marcado: aquel año la tasa promedio de renovación fue del 84% y, en los meses de mayor tensión, llegó a caer hasta el 25%.
A la par, se extendió el plazo promedio de las colocaciones: mientras en enero era de 0,46 años, en la licitación más reciente trepó a 1,97 años, gracias a una oferta más diversa de instrumentos (bonos CER, duales TAMAR/CER y TAMAR vinculados al dólar). Más del 70% del stock de deuda en pesos a fines de junio ya era ajustable por CER.
Por último, ese exceso de renovación le permitió al Tesoro acumular un excedente de $16,4 billones —cerca del 1,7% del PBI y unos USD 11.000 millones al tipo de cambio actual—, parte del cual se reflejó en un aumento de los depósitos del Tesoro en el Banco Central, que llegaron a $8,3 billones a fines de julio. Ese colchón le da al Gobierno margen para afrontar gastos imprevistos, incluida la compra de dólares al BCRA para pagos de deuda en moneda extranjera.


