Villarruel no confirmó si irá al Tedeum del 25 de mayo y se estira la definición de un reencuentro con Milei

Desde el entorno de la Vicepresidenta evitan precisar si asistirá a la oración religiosa que se celebrará el feriado en la Catedral Metopolitana de Buenos Aires. Los antecedentes y la gélida relación

Un año después de la imagen que expuso el quiebre en la relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, crece la expectativa por un eventual reencuentro entre ambas figuras durante el Tedeum del próximo 25 de mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Con motivo del tradicional oficio religioso por la fecha patria, la fórmula presidencial de La Libertad Avanza podría coincidir nuevamente en público si la titular del Senado finalmente confirma y da asistencia.
El próximo lunes, a las 10, el mandatario asistirá a la homilía que pronunciará el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, acompañado por la plana completa del Gabinete. Fuentes oficiales revelaron a este medio que, a diferencia de 2025 y de 2024, en esta oportunidad la Casa Rosada no tiene previsto organizar el habitual desayuno previo del que alguna vez participó Villarruel.
También se espera la presencia del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y de los ministros que estarán presentes en el izamiento de bandera en Plaza de Mayo. Si bien el vínculo de la administración libertaria con el alcalde de la Ciudad de Buenos Aires pareció repuntar en el último tiempo, la relación entre Milei y Villarruel se encuentra completamente rota. “Si va seguramente estén bien separados. Nosotros de un lado y ella del otro”, anticiparon por los pasillos de Casa Rosada.
Tras la oración, el mandatario y los funcionarios se trasladarán a las puertas del Cabildo de Buenos Aires donde la Fanfarría Militar “Alto Perú” interpretará el himno nacional argentino. Luego, volverá escoltado a Casa Rosada para encabezar la reunión de Gabinete programada.
Desde el entorno de la Vicepresidenta evitaron confirmar su participación en la oración del próximo lunes y autoridades de la Conferencia Episcopal explicaron a este medio que las invitaciones las cursa el Poder Ejecutivo que, a través de Protocolo y Ceremonial, hizo extensiva la convocatoria a ambas cámaras.

Con el reciente antecedente, en Balcarce 50 creen que Villarruel podría volver a ausentarse como lo hizo en la misa en homenaje al Papa Francisco que se celebró en la Basílica de Luján a finales de abril. Con parte del Gabinete presente, y a pesar de haber confirmado asistencia, la titular del Senado no apareció y reavivó el conflicto. “Fue dispuesta a dar un mensaje de impacto mediático. Es más de lo mismo”, definieron desde el oficialismo luego de los momentos de tensión que se vivieron por el orden de los lugares en la Iglesia.
Cerca de la titular del Senado sostuvieron que intentó evitar prestarse a una foto de lo que consideró que se transformó en un “acto político” integrado por lo que denominó como “casta”. En representación del mandatario dieron asistencia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y un gran número de ministros.
El quiebre en la gélida relación de la Casa Rosada con Villarruel quedó en evidencia cuando en mayo de 2025, Javier Milei evitó devolverle el saludo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires casi un año después de haberla marginado de las reuniones de Gabinete. “Roma no paga traidores”, argumentó horas más tarde. “Yo siempre saludo”, le respondió la titular de Senado.
Hasta entonces era la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien guardaba distancia y se diferenciaba de algunas de las posturas. Al hablar del tema, Villarruel popularizó una de las frases más célebres de la gestión para graficar la tensión que le suponía al Presidente hacer equilibrio entre su hermana y su -entonces- amiga. “Somos parecidas en algunas cosas y en otras, no. En el medio está Javier, pobre jamoncito”, se expidió en marzo de 2024.

Tiempo más tarde, la funcionaria ganó la pulseada y el libertario rompió el diálogo y habilitó a Manuel Adorni a que sostuviera en conferencia de prensa que no la consideraban parte del Gobierno. La marcada distancia habilitó a Villarruel a mostrarse cada vez más crítica de la gestión y a hacer públicos sus cuestionamientos, en particular, contra Karina Milei.
En las últimas horas, reclamó por la presentación de la declaración jurada del ministro coordinador investigado por presunto enriquecimiento ilícito y respaldado por los hermanos Milei. A principios de semana cuestionó la compra ejecutada por el Ministerio de Defensa de un avión para la Fuerza Aérea a través de una operación marcada por presuntas irregularidades.
En ese contexto, el Tedeum del próximo 25 de mayo podría ofrecer otra postal de una de las tantas internas—quizás la primera de ellas— que atraviesan a la administración libertaria. A un año de la imagen que expuso públicamente la ruptura, la marcada distancia no hace más que profundizarse.



