Proyecciones 2026-2027: crecimiento moderado, desinflación lenta y un récord en el superávit comercial
Un análisis económico difundido este domingo describe el escenario que enfrentará el Gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2027: una economía que crece a un ritmo moderado y sigue desinflando, pero sin la fuerza suficiente como para que la recuperación se sienta de manera generalizada en el bolsillo de la población. Para 2026, la proyección oficial ubica el crecimiento del PBI entre 1,7% y 2,1%, con una leve aceleración hacia el 2,5% en 2027. Otras fuentes son más optimistas: el Banco Central proyecta 3% para ambos años, mientras que el Fondo Monetario Internacional estima 3,5% y 4%, respectivamente.
En materia de inflación, se espera que 2026 cierre en torno al 30% anual, con un descenso hacia el 21% en 2027 —el FMI es más optimista y prevé una baja hasta perforar el 13% hacia fines de ese año—. En cualquier caso, el país seguiría conviviendo con inflación de dos dígitos durante todo el período, a un ritmo que difícilmente alcance para modificar por sí solo el clima electoral.
El dato más sólido del escenario aparece en el frente externo: el superávit comercial de bienes treparía a unos USD 29.050 millones en 2026, más del doble de los USD 11.320 millones de 2025 y un récord para la serie, impulsado por energía, minería y una cosecha excepcional. Para 2027 se espera que ese saldo se modere a unos USD 23.520 millones, aunque igualmente elevado en la comparación histórica. El frente fiscal, en cambio, muestra señales de alerta: el primer semestre de 2026 cerró con un superávit primario de $6,287 billones, una caída del 38% real interanual, y si se computan los intereses capitalizados de la deuda —$18,926 billones no incluidos en la presentación tradicional de las cuentas públicas— el resultado del semestre pasa a ser deficitario, equivalente a un 3,8% del producto. El superávit primario de los últimos doce meses se redujo al 1% del PBI, por debajo de la meta del 1,4% comprometida con el FMI para todo el año, lo que exigirá un esfuerzo adicional en el segundo semestre.


