Más de un millón de fieles marcharon hacia Luján en la peregrinación juvenil más convocante de las últimas décadas
Miles de fieles completaron durante el sábado y el domingo la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, una caminata de unos 60 kilómetros desde el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, hasta la Basílica de Nuestra Señora de Luján, bajo el lema «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos». Pese a las tormentas que afectaron al AMBA durante la madrugada del sábado, la columna de peregrinos no dejó de avanzar, atravesando los partidos bonaerenses de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez antes de llegar al santuario.
Según estimaciones de los organizadores, la convocatoria de este año podría convertirse en una de las manifestaciones de fe más multitudinarias de la historia de la peregrinación: mientras la Municipalidad de Luján calculó que más de un millón de personas llegarían a la ciudad durante el fin de semana, la propia provincia de Buenos Aires anticipó una cifra superior a los dos millones. El rector del Santuario, padre Lucas García, también habló de una convocatoria cercana a los dos millones de caminantes.
El Gobierno bonaerense desplegó un amplio operativo de seguridad, salud y asistencia que funcionó durante las 36 horas del evento, coordinado desde un Centro de Operaciones de Emergencias instalado en la Universidad Nacional de Luján, con puestos de agua, frutas, snacks y baños químicos a lo largo de todo el recorrido. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, acompañó parte de la caminata y remarcó ante los fieles: «No es hora de descalificación y de intolerancia». La edición de este año tuvo además un significado especial, al realizarse en la antesala de la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, que incluirá un traslado a la Basílica de Luján en noviembre.


