La Argentina integra el grupo de los 11 países con mejores cuentas públicas, pero con reservas bajas
Según un informe de la consultora GMA Capital, las cuentas públicas son una de las principales fortalezas de la economía argentina, en contraste con las dificultades de la actividad. El país tiene superávit primario y financiero, y 30 de los últimos 34 meses de la actual gestión cerraron con superávit primario. En la comparación internacional, entre 98 países con un PBI superior a USD 50.000 millones, el resultado fiscal consolidado promedio es un déficit de 3,33% del producto y la mediana se ubica en -3,2%. Para 2026, el FMI estima para la Argentina un superávit de 0,4% del PBI, lo que la ubica en el percentil 87, y al cruzar esa medida con el resultado financiero integra el grupo de los 11 países con mejores cuentas.
La deuda es más matizada: los otros 97 países de la muestra tienen una deuda promedio de 60% del PBI y una mediana de 54%, frente al 69% de la Argentina (percentil 69), aunque al excluir los compromisos dentro del propio sector público el indicador local baja a 42%. El «talón de Aquiles», según GMA, es el bajo nivel de reservas internacionales: según el indicador ARA del FMI, que mide la adecuación de las reservas, la Argentina está entre los emergentes con menor cobertura, lo que la deja más expuesta a shocks externos y al encarecimiento o racionamiento del crédito.
El informe se difunde el mismo día en que los mercados castigaron a los activos argentinos por el resultado de Brasil. Los analistas coinciden en que, pese a la fortaleza fiscal, el mercado mira con desconfianza las reservas, la deuda, la actividad y el riesgo electoral, y que esa lectura es la que sostiene el riesgo país por encima de los 700 puntos. A nivel interno, el superávit primario acumulado a septiembre es de 1,2% del PBI, 0,2 puntos por debajo de la meta de 1,4% pactada con el FMI para 2026, una brecha que según reportes se resolvería con una dispensa en la tercera revisión del acuerdo.



