La Argentina dio vuelta su balanza energética en menos de tres años: la energía ya explica el 45% del superávit comercial

En diciembre de 2023, el saldo energético de la Argentina sumaba apenas USD 41 millones en doce meses; en agosto de 2026 llegó a USD 11.071 millones y ya explica el 45,3% del superávit comercial de bienes (USD 24.460 millones), una proporción sin precedentes en la serie que el INDEC publica desde 2004, según un informe de la Fundación Libertad. Solo entre enero y agosto de este año el superávit del sector fue de USD 7.834 millones, casi idéntico al de todo 2025 (USD 7.829 millones). En agosto, las exportaciones de combustibles y energía sumaron USD 1.494 millones, 41,2% más que un año atrás, por mejores precios (27%) y mayores volúmenes (12,2%); el saldo comercial total del mes fue de USD 2.187 millones, el trigésimo tercero consecutivo en positivo.

La producción de petróleo alcanzó en agosto un récord de 943.000 barriles diarios, de los cuales Vaca Muerta aportó unos 670.000 (71%). Entre enero y agosto se exportaron unos 82,3 millones de barriles, 30,7% más que en 2025, y el crudo se volvió el principal producto de exportación, con 9,5% de las ventas externas. Tras el cierre del estrecho de Ormuz, por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a fines de febrero, refinadores de Asia buscaron proveedores alternativos y aparecieron nuevos compradores del crudo argentino: Estados Unidos sigue primero, con 33,6% (USD 2.229 millones) y Chile segundo, con 21,7%; Tailandia irrumpió con 9,1% y Australia con 6,2%. Los destinos nuevos concentraron unos USD 900 millones.

El próximo salto dependerá de la infraestructura: el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que conectará Neuquén con la terminal de Punta Colorada, en Río Negro, prevé arrancar a comienzos de 2027 con una capacidad inicial de 190.000 barriles diarios, ampliable hasta 700.000, y permitirá cargar buques de gran porte, algo que hoy no es posible en Puerto Rosales.