Guerra interna en el Gobierno: Karina se impuso a los Caputo y Bullrich presiona a Milei

Las disputas en el corazón del poder libertario marcan el paso de la gestión. Karina Milei se impuso a los Caputo y habilitó los cambios en la ley de discapacidad que votó Diputados. Luis Caputo resistió la negociación hasta un día antes de la sesión y le dijo a la mesa política que «la plata no está», pero Karina decidió avanzar para «clausurar el tema» antes del año electoral y de la visita del papa, que irá al Cottolengo Don Orione. Entre los cambios, la ley enumera los requisitos para otorgar pensiones, que antes quedaban en manos del Ejecutivo, y las bajas ya no podrán ser automáticas: habrá notificación, descargo y 60 días de plazo. La Oficina de Presupuesto del Congreso había estimado el costo del dictamen anterior en $598.912 millones para 2027 y $1.209.567 millones para 2028; según la oposición, los cambios suman cerca de un billón más. El Gobierno no descarta un veto parcial si el Senado agrega costo fiscal.

Patricia Bullrich, por su parte, esperó dos semanas algún cambio tras su reunión con Milei en Olivos y decidió mantener la tensión: impulsará en el Senado un régimen de inversiones para medianas empresas, del radical Eduardo Vischi, y dijo estar «preparada» para ser presidenta. Mientras tanto, el economista Carlos Melconian lanzaría su propia candidatura a más tardar en noviembre. En la Casa Rosada esperan cerrar el mes con acuerdos que habiliten llevar al recinto la eliminación de las PASO: en el Senado cuentan 35 votos, con optimismo, y necesitan 37. Suman los 21 de La Libertad Avanza, 7 u 8 radicales, uno por Neuquén, uno por Chubut, los dos de Santa Cruz y los votos de Carlos Camau Espínola y Alejandra Vigo, tras ratificar Martín Llaryora su apoyo a eliminarlas. No cuentan a los de Catamarca y Misiones ni, por ahora, a los tres del PRO.

El análisis recuerda además la encuesta de Zentrix que irritó a Milei: dos tercios de los argentinos no llegan a fin de mes, el 83,3% de la clase baja no llega al día 20 y el 59,1% de los votantes libertarios cree que su salario no le gana a la inflación.