El Tesoro renovó el 96% de sus vencimientos y evitó una nueva suba de tasas, en una licitación clave por $12,6 billones
El equipo económico afrontó el jueves 27 de agosto la segunda gran prueba financiera de la semana: renovar $12,6 billones de deuda del Tesoro que vencían ese mismo día. Según el comunicado oficial de la Secretaría de Finanzas, se recibieron ofertas por un total de $13,18 billones y finalmente se adjudicó $12,16 billones, lo que representó un rollover del 95,96% sobre los vencimientos de la fecha. Como resultado, el Gobierno terminó pagando en efectivo más de $500.000 millones, que se sumaron a la liquidez del sistema financiero.
Para lograrlo, el Tesoro eligió una estrategia de «terreno conocido»: ofreció únicamente instrumentos de plazos muy cortos, sin bonos en dólares —algo que sí venía haciendo en licitaciones anteriores con el Bonar 2029— y con el objetivo explícito de evitar convalidar tasas más altas en el tramo largo de la curva de pesos. La demanda se concentró casi en su totalidad en instrumentos a tasa fija: la LECAP con vencimiento el 30 de noviembre de 2026 explicó por sí sola el 50% del monto adjudicado ($6,09 billones, a una tasa efectiva mensual de 2,19%), mientras que junto a los otros dos instrumentos a tasa fija —con vencimiento en enero de 2027 ($2,38 billones, a 2,25% TEM) y mayo de 2027 ($2,45 billones, a 2,26% TEM)— concentraron el 90% del total colocado.
Según explicaron analistas de Cohen, la elección de instrumentos cortos buscó absorber pesos en un contexto de tipo de cambio tensionado, sin convalidar tasas demasiado altas en el tramo largo, «bastante pesado» en las últimas semanas. El resultado se conoció horas después de que se determinara el «fixing» para el pago de la Letra dólar linked D31G6, que vence el 31 de agosto por unos USD 2.595 millones, un vencimiento que en los días previos había generado mayor presión alcista sobre el dólar. De cara a lo que resta del año, el desafío financiero del equipo económico no pasa solo por el volumen total de deuda a renovar, sino también por su creciente concentración hacia el último trimestre, cuando adquieren mayor peso los títulos ajustados por CER y los instrumentos duales.


