El Gobierno colaboró con la salida de Flávio Bolsonaro y Milei guarda silencio
Flávio Bolsonaro aterrizó este miércoles a las 10.30 (hora argentina) en el aeropuerto de Opa-locka, cerca de Miami, a bordo de un jet privado con su esposa y sus hijas, tras una escala técnica en Guayaquil y una ruta que evitó el espacio aéreo brasileño. Según Infobae, el Gobierno argentino coordinó y colaboró con el operativo. El excandidato tenía prohibido salir de Brasil por una orden del juez Alexandre de Moraes, y se desplazó por tierra durante el martes, unos 1.600 kilómetros hasta la frontera con Misiones, mientras circulaban versiones de que ya estaba en Estados Unidos. Los responsables logísticos buscaban ganar tiempo para evitar una alerta roja de Interpol, que se intervinieran sus papeles italianos y que se reforzara el control migratorio en Foz de Iguazú. Entró a la Argentina con su pasaporte italiano y, según el Gobierno, no se cometió ninguna irregularidad.
Migraciones informó en un comunicado que a las 22.50 del martes ingresaron por el puente Tancredo Neves el excandidato y su familia, y que a las 23.30 abordaron un vuelo privado de Baires Fly con destino a Guayaquil. Ese comunicado se difundió de madrugada, después de que el propio organismo hubiera negado horas antes que hubiera ingresado. Según la nota, Milei y funcionarios de primera línea conocían la logística; «queríamos hacerlo lo más prolijo posible», admitió una fuente de la Casa Rosada. Esta mañana Milei encabezó un acto minero en Catamarca y no mencionó el tema, y el canciller Pablo Quirno tampoco habló. En la Casa Rosada esperan que Estados Unidos le otorgue algún estatus que le permita quedarse y no descartan un contacto entre ambos presidentes.
Las repercusiones fueron inmediatas: bloques de la oposición preparan interpelaciones a Quirno y a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, para conocer cómo intervinieron Migraciones, la PSA, la ANAC y la SIDE, y una fuente de Itamaraty le dijo a Infobae que fue «una provocación». Patricia Bullrich reconoció el triunfo de Lula y cuestionó el uso de la Justicia para perseguir a Flávio. El legislador libertario Agustín Romo, del entorno de Santiago Caputo, sostuvo que a veces «es muy positivo» que el periodismo repita cosas sin chequear, en alusión a que las versiones confusas le dieron tiempo a Bolsonaro.



