La Iglesia pide un diálogo permanente con el Gobierno antes de la llegada del Papa
León XIV viajará el viernes desde Roma a Uruguay, primera escala de su gira sudamericana, y llegará a la Argentina el domingo 8 de noviembre, casi cuatro décadas después de la última visita papal al país. Para la Iglesia argentina, según un análisis de Infobae con fuentes eclesiásticas y oficiales, el acontecimiento excede la agenda de misas y encuentros: es una oportunidad para recomponer el vínculo con el poder político, que pese a los contactos de los últimos meses todavía está lejos de la continuidad que reclama el Episcopado. La expectativa es que la visita no sea una tregua circunstancial ni una foto que se agote cuando el avión despegue rumbo a Perú, y el planteo que hicieron llegar al Gobierno es que se establezca un canal de diálogo permanente, con interlocutores definidos y una agenda estable.
En algunos sectores eclesiásticos hay además malestar por la percepción de que el Gobierno se acerca por conveniencia: «Están enojados porque creen que los están usando», resumió una fuente de la Iglesia. En la Casa Rosada se comprometieron a escuchar el pedido, un alto funcionario lo calificó de «lógico» y dijeron que el vínculo no quedará limitado a la organización de la visita, aunque no precisaron cómo. Milei recibió a la conducción de la Conferencia Episcopal una sola vez desde que llegó al poder, el 12 de marzo de 2024; los contactos recientes estuvieron a cargo de Karina Milei y del canciller Pablo Quirno, y últimamente también de funcionarios de Seguridad y de la SIDE. A la agenda se sumaron reclamos por discapacidad (en octubre, los obispos pidieron prorrogar la emergencia y revisar los recortes del Presupuesto 2027) y por la regulación de las apuestas online, por su impacto en niños y adolescentes; el Congreso terminó dando respuestas que la Iglesia valoró, aunque llegaron tras meses de resistencia oficial.
El Gobierno busca evitar que la visita sea un punto de inflexión negativo en un momento de debilidad económica, con el riesgo país en alza y la caída de la actividad que admite el propio Presidente. La agenda oficial incluye un encuentro del Papa con Milei en la Casa Rosada y una reunión con autoridades, diplomáticos y representantes de la sociedad civil en el Palacio Libertad, pero en el Episcopado recuerdan que el Pontífice tendrá libertad para expresarse y que su mensaje no está condicionado por ningún gobierno. La Iglesia, además, dice que la demanda religiosa crece, y cita la última peregrinación a Luján, que sus fuentes calculan entre 2,8 y 3 millones de personas.
En paralelo, sigue abierta la disputa entre Patricia Bullrich y el sector de Karina Milei, que esta semana tuvo dos detonantes: el distanciamiento de la senadora de la estrategia oficial frente a Brasil y al bolsonarismo, y las diferencias por el dictamen de la Ley de Defensa de la Soberanía, porque el sector de Santiago Caputo le atribuyó haber involucrado al Ministerio de Seguridad en el futuro Consejo de Seguridad Nacional. Circulan versiones de que Bullrich podría ser desplazada de la jefatura del bloque en favor de Nadia Márquez, pero en su entorno dicen que «no se van a animar», porque provocaría «una crisis sin retorno», y algunos creen que una ruptura, si ocurre, sería en febrero. En el Gobierno niegan que haya una decisión de reemplazarla y dicen que el tema «ya los aburre». También Mauricio Macri aseguró el viernes que el acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza está «estancado», y desde el oficialismo respondieron que el PRO debe ordenar primero sus propias internas.



