El plan del Gobierno rumbo a 2027: ingresos, crédito y freno tarifario

El equipo económico cree que el cuarto trimestre traerá una reactivación estimada en 1,8% que permitiría cerrar el año con un PBI positivo, después de una recesión técnica con bajas en el segundo y el tercer trimestre. El Gobierno entiende que un dólar estable y una inflación por debajo del 2% mensual no alcanzan para asegurar la reelección: la mayoría de las proyecciones ubica a Milei con una intención de voto que no supera el 38%. La apuesta de los próximos seis meses, antes de que arranque con fuerza el «trade electoral», es dejar atrás el estancamiento a través de tres pilares.

El primero es la recuperación de ingresos: la baja de la inflación permite que los salarios recuperen terreno, tanto en el sector privado como en el público, y la paritaria mercantil se reabrió con un 1,9% mensual hasta fin de año más una suma no remunerativa de $50.000. El segundo es el freno tarifario: el Gobierno aumentó los subsidios al transporte y congeló en noviembre las tarifas de los colectivos de jurisdicción nacional, y YPF no prevé nuevas subas pese a que, según Horacio Marín, la brecha entre el Brent (arriba de USD 110) y los surtidores ya es de 25%. El tercero es el crédito: los hipotecarios crecen con el fondeo del FGS, el BCRA flexibilizó los préstamos en dólares a sectores no exportadores hasta 15% de los depósitos, y Santiago Bausili y Vladimir Werning dijeron que «están dadas todas las condiciones» para que repunte, con la mora en baja y programas de refinanciación de bancos y fintech.

El riesgo país, en cambio, superó los 800 puntos básicos en la semana, y los analistas no esperan compradores fuertes de activos argentinos hasta conocer el resultado de las elecciones del año próximo. El Banco Central destaca que el dólar oficial subió apenas $10 tras el resultado en Brasil, con una brecha con el contado con liquidación que pasó de 5% a 7%. Los riesgos que menciona el análisis son las elecciones de medio término de Estados Unidos del martes, la guerra con Irán y el petróleo, y la demora de la reforma política: si finalmente hay PASO, la posible dolarización de portafolios arrancaría antes.