Polémica por el proyecto de Karen Reichardt para regular criaderos, refugios y hogares de tránsito
La diputada nacional de La Libertad Avanza Karen Reichardt presentó en la Cámara de Diputados un proyecto para crear un Régimen Nacional de Presupuestos Mínimos que regule, habilite, fiscalice y controle a criaderos, refugios, hogares de tránsito y pensionados de animales de compañía en todo el país. La iniciativa busca fijar estándares uniformes de bienestar animal, trazabilidad, sanidad y fiscalización, respetando las competencias de provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, y crea un Registro Nacional de Establecimientos para Animales de Compañía (RNEAC) de inscripción obligatoria.
Entre los puntos centrales, el proyecto prohíbe la reproducción excesiva de hembras, el uso de animales con enfermedades hereditarias incompatibles con su bienestar y la separación prematura de las crías, además de exigir identificación individual y certificación sanitaria para los animales comercializados. También prohíbe expresamente la eutanasia como método de control poblacional, salvo en casos de enfermedades terminales certificadas por veterinarios, e incorpora el reconocimiento de los animales de compañía como “seres sintientes”, aunque aclara que esto no modifica el régimen de propiedad del Código Civil.
La iniciativa desató un fuerte rechazo entre organizaciones proteccionistas, refugios y veterinarios especializados, que piden directamente su retiro del Congreso. El principal cuestionamiento apunta a que el proyecto equipara bajo el mismo marco regulatorio a los criaderos comerciales —una actividad con fines de lucro— con los refugios y hogares de tránsito, que funcionan como respuestas solidarias y sin fines de lucro frente al abandono animal. Desde la ONG Proyecto Galgo Argentina calificaron la iniciativa de “estatista” y sostuvieron que “cosifica a los animales y perpetúa su explotación”, mientras que referentes de refugios como Sergio Moragues, de El Campito, remarcaron que sus principales problemas pasan por la falta de financiamiento y no por la ausencia de controles.


