DestacadasPolítica

A tres semanas de las elecciones, qué se juega Sergio Massa en el primer cara a cara con Bullrich y Milei

El candidato de Unión por la Patria (UP) quiere exponer en el debate presidencial los puntos débiles de las iniciativas libertarias y diferenciarse del estilo confrontativo de la candidata del PRO. El equipo que lo acompañará

Será la primera vez, desde que empezó la campaña electoral, que Sergio Massa, Javier Milei y Patricia Bullrich estén cara a cara peleando por el voto. En un formato establecido, con reglas claras y con unos pocos minutos para explayarse. Pero no deja de ser un momento importante para polarizar en vivo el contenido de sus discursos y exponer, de cara a la gente, los motivos por los que se los debe votar.

El primer debate presidencial será el 1 de octubre (Adrián Escandar)
Te puede interesar:
Debate presidencial 2023: cuándo es y cómo verlo en vivo
En Unión por la Patria (UP) advierten que la presentación de Massa en el debate es de gran importancia para la campaña electoral que están haciendo. Es el momento donde “se caen las caretas” y queda a la luz – englobado en un discurso pensado y estudiado – quien tiene las herramientas y el carácter para gobernar. Así lo creen. Le prestan atención porque le dan real importancia.

Massa quiere mostrar que es el candidato que puede tender puentes con la oposición, que tiene el respaldo político compacto de su fuerza para poder sostenerse en el poder sin inconvenientes y que su gestión en el ministerio de Economía ha servido para evitar la huida en helicóptero del Gobierno. Claro está que hay un efecto secundario que es una espina clavada en la garganta: la inflación.

En el búnker de UP reconocen que la polarización de la elección es con Milei. Oficialismo y oposición concentrado en esa discusión. “Los libertarios ganaron la interna opositora”, dicen en el peronismo sobre el resultado en las PASO. Ellos o nosotros. Están convencidos de que Bullrich está fuera de la discusión. Y cuando asome la cabeza en el debate le endilgarán los resultados de la gestión de Mauricio Macri. La herencia recibida nunca se termina. Ni para el peronismo ni para Juntos por el Cambio.

Te puede interesar:
Debate presidencial 2023: cómo será el ensayo general que se realizará hoy en Santiago del Estero
Massa apuesta a mostrarse como un líder político firme pero negociador. Cree que ninguno de sus dos rivales directos conjuga ambas cualidades. En un momento donde los líderes opositores juegan al cambio profundo, sin concesiones y amenazando con gobernar sin un sector de la oposición, el ministro de Economía consolida su perfil dialoguista con fortaleciendo las alianzas internas del mundo peronista y logrando adhesiones en el Congreso, como sucedió cuando se trató la reforma del impuesto a las ganancias.

El ministro de Economía apostará a desarticular las ideas que propone Milei para un eventual gobierno (REUTERS)
El ministro de Economía apostará a desarticular las ideas que propone Milei para un eventual gobierno (REUTERS)
El ministro de Economía seguirá la línea que tuvo su campaña en esta segunda parte. Buscará desarmar cada una de las polémicas propuestas que Milei impuso en la agenda desde que copó la escena política. Aunque no las siga diciendo en el presente, fueron parte de los motivos que despertó la atención del mundo político y un sector del electorado.

Te puede interesar:
Massa apunta al territorio para buscar votos y se apoya en los movimientos sociales y los sindicatos
Son cinco temas en los que tratarán de exponerlo, haciendo preguntas retóricas. ¿Qué pasaría si Milei aplicara estas ideas? La portación legal de armas, la posibilidad de comerciar órganos humanos, el cierre de los mercados con Brasil, China y Rusia, el sistema de vouchers para escuelas y la dolarización. Sin atacarlo, buscarán dejar flotando en el aire la idea de que sus propuestas no tienen sostén para aplicarse en Argentina. Desacreditarlo sin enojarse.

“Lo que tiene que quedar en claro es que lo que se discute son dos modelos concretos. Con Estado y sin Estado. De eso se trata. Massa representa uno y Milei otro”, indicaron cerca del ministro de Economía, que se viene preparando desde hace unos días bajo la coordinación estratégica del consultor catalán Antoni Gutiérrez Rubí.

La mesa de trabajo tiene cuatro puntos de apoyo. La parte estratégica es del catalán, la pata política es de vicejefe del Gabinete, Juan Manuel Olmos, la de comunicación de Santiago García Vázquez y la económica del titular de la Aduana, Guillermo Michel. Apoyado en esa base Massa ajusta los detalles sobre cómo encarar cada tema y cada pregunta.

Todos viajarán a Santiago del Estero para acompañar a Massa. También lo harán el ministro del Interior y jefe de campaña, Eduardo “Wado” de Pedro; el Jefe de Gabinete y candidato a Vicepresidente, Agustín Rossi, la titular de Aysa y esposa de Massa, Malena Galmarini; y su hermano, director del Banco Provincia, Sebastián Galmarini.

Sergio Massa volverá a insistir en la idea de construir un gobierno de unidad con sectores de la oposición
Sergio Massa volverá a insistir en la idea de construir un gobierno de unidad con sectores de la oposición
Habrá tres ejes temáticos que los candidatos tengan que abarcar: Economía, educación y derechos humanos y convivencia democrática. En el oficialismo saben que todos los opositores buscarán atacar en el primer tema porque es donde pueden pedir explicaciones por el 124% de inflación interanual que tiene la gestión del actual gobierno. Es el talón de Aquiles aunque consideran que tienen respuestas para contener los dardos.

“Sergio se hizo cargo de la economía en un momento dónde estábamos para el helicóptero. Agarró el fierro caliente, como se viene diciendo desde hace tiempo. El camino fue y es complejo. Pero se han tomado un montón de medidas para todos los sectores. Nosotros sabemos qué camino recorrer para salir de este momento. ¿Ellos? ¿Qué propuesta hicieron?”, reflexionó un funcionario nacional que camina con frecuencia los pasillos del búnker oficialista.

Massa tendrá que afrontar el debate sabiendo que le reclamarán por los años de gestión de todo el Gobierno, más allá de su labor en la Cámara de Diputados o en el ministerio de Economía. Es la figura central del oficialismo. Con lo bueno y con lo malo. Debe asumir los costos y beneficios de ese lugar. Sabe también que el debate es una batalla de frases cortas, preguntas concretas y respuestas inmediatas. Todo está estudiado.

La idea es que el domingo por la noche el ministro pueda contar sus propuestas en cada uno de los temas que se debatan. Que sea un debate propositivo y no de ataques. Que no quede anclado a la banalidad de la chicana. Se sabe que en estas instancias la picardía en la comunicación juega un rol. Pero es solo una parte. Lo trascendental es el contenido y no quedar mal parado. “Hay que jugar a no perder”, dicen en el búnker de la calle Mitre.

En el oficialismo entienden que es clave no caer en enojos ni contradicciones durante el debate presidencial (Crédito: prensa Axel Kicillof)
En el oficialismo entienden que es clave no caer en enojos ni contradicciones durante el debate presidencial (Crédito: prensa Axel Kicillof)
Eso implica no caer en el enojo ni las rispideces innecesarias, ni quedar en silencio o enredarse en un trabalenguas de palabras donde se pierda el significado explícito de la idea. Los debates son difíciles para los políticos porque que son pocos minutos de participación, temas puntuales y un careo simultáneo con los otros candidatos. Los instantes y las imágenes son un mensaje en si mismo en esta etapa del debate.

En el búnker de UP creen que la irrupción de Javier Milei en el escenario político decretó el final de la grieta. La discusión ya no está centrada en el peronismo y Juntos por el Cambio. Es más abierta. Por eso entienden que la división no puede colarse en el debate y que la gente estará dispuesta a escuchar qué tiene para ofrecer cada uno de los candidatos.

Otra de las ideas que se trabajan en el equipo estratégico es mostrar que Massa es el único que propone un gobierno de acuerdos y diálogo. “Quiero un gobierno de unidad nacional”, repite cada vez con más frecuencia. Es una forma de mostrar su apertura frente a dos modelos de gestión diferente como el que expresan Javier Milei y Patricia Bullrich.

Además, esa idea de unidad nacional le permite mostrar ante la sociedad su voluntad de transitar un camino de estabilidad. Toda la estrategia de comunicación tiene un objetivo claro que es exponer la autonomía del ministro y su capacidad de negociación con todos los sectores. Los propios, que se conjugan bajo el techo de Unión por la Patria, y los de la oposición, diseminada en cuatro terminales diferentes.

En el búnker de UP sostienen que la irrupción de Javier Milei rompió la grieta que había entre el peronismo y Juntos por el Cambio
En el búnker de UP sostienen que la irrupción de Javier Milei rompió la grieta que había entre el peronismo y Juntos por el Cambio
En definitiva, una de las ideas centrales de la intervención en el debate es mostrar cómo sería un gobierno nacional bajo la conducción de Sergio Massa. Y marcar las diferencias de equipos y estructura para hacer mover la maquinaria del Estado que hay con Milei, y la capacidad de tender puentes sin dejar afuera de la discusión a algún sector específico, como quiere hacer Bullrich con el kirchnerismo.

“No nos interesa personalizar el debate, sino poder mostrar las ideas que tenemos. No vamos a atacar a Milei ni a Bullrich. Queremos contar cómo puede ser la presidencia de Sergio. La gente quiere propuestas, ya se hartó de ver discusiones entre políticos”, describieron cerca de Massa, que el mismo domingo viajará a Santiago del Estero, donde a partir de las 21, en el Centro de Convenciones Provincial Forum, comenzará el debate presidencial.