Milei trata de reconstruir la narrativa del esfuerzo para enfrentar la crisis
Luego de varias semanas de furia, el Presidente retrocedió en busca de conquistar su vínculo con el electorado y reconoció problemas en su plan económico. Lo que dejó el conflicto de los colectivos, con la calle como caja de resonancia. Santiago Caputo rescata a Milei. El Congreso, un aviso para los libertarios. El peronismo se muestra expectante ante el mal momento oficialista

Jueves de madrugada. La aprobación del cambio a la ley de glaciaresresultaba un paseo para el oficialismo y Karina Milei llegaba al Congreso para celebrar. El gran ausente era el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, empantanado aún en la causa judicial que lo tiene acorralado. Ese fue el único momento en el que la oposición pudo aprovechar para vengarse. Corearon y rieron por la ausencia obligada del funcionario. La secretaria general ni se inmutó. La fortaleza política que mostró el Gobierno al sancionar sin sobresaltos el proyecto, en un tema sensible como el medioambiente, contrastó notoriamente con el nerviosismo que mostró Javier Milei en cada aparición pública de la última semana, que cerró con una marcha atrás en su propia narrativa. Un reconocimiento tardío, a juzgar por las encuestas, de que no todo marcha acorde al plan.
Por primera vez desde la derrota libertaria en la provincia de Buenos Aires, en septiembre pasado, el Presidente reconoció que la malaria, en sus propios términos, no terminó. “Sabemos que estos últimos meses fueron duros”, escribió en un largo posteo en redes, frente al crecimiento del malestar social. En ese momento, seguían las demoras para viajar en colectivo, reflejo palpable de la odisea diaria del laburante, y se hacía visible el drama de los que menos tienen. Hablaba la calle. Y Milei volvía a ser Milei, dueño del conflicto permanente. Sus enemigos ya no son los gobernadores, ni los políticos, ni los econochantas o los empresaurios. Sus principales rivales pasaron a ser los zocaleros de los canales de televisión.
En un intento por reconstruir su figura, volvió a pedirle paciencia a la sociedad. El giro es solo discursivo y se parece mucho a aquel que prometía en las elecciones de medio término cuando pedía acompañamiento electoral a cambio de dejar de insultar. A pesar de que la marcha de la economía no lo acompaña, el Presidente ratificó su plan. Dijo que mantendrá la motosierra, lo que está generando fuertes diferencias al interior del gabinete. La recomendación del vuelco narrativo es de Santiago Caputo, que se muestra mucho más activo y bajo control de la situación desde la caída pronunciada de Adorni. “Santiago lo rescata en las malas y Milei no se lo olvida”, cuenta un hombre que habla con el Presidente.
La interna se come la gestión
La última diferencia enfrenta al ministro de Economía, Luis Caputo, con su par de Salud, Mario Lugones, por el financiamiento del PAMI, la mayor obra social del país. Se reunieron días atrás y se prometieron apoyo, pero la tensión no cede. La semana que comienza se empezará a definir si se cumple la promesa del titular del palacio de Hacienda de destrabar los fondos. “Dependemos de que Economía nos mande la plata”, dicen cerca del director de la entidad, Esteban Leguizamo. “La promesa está”, amplían con expectativa.

Desde Economía, en tanto, hablan de “avances”. Se debate el destino de unos US$1000 millones, que representan el 14% del presupuesto del organismo para este año, retenidos por el Tesoro. El PAMI siempre fue un botín de disputa política entre el sector que responde a Santiago Caputo, a cargo a nivel nacional, y el ala amparada en Karina Milei, que se quedó con las delegaciones regionales. Esta semana, el asesor presidencial ubicó a Florencia Zicavo como síndica general del organismo, un área de control interno.
De la mano de su asesor, Milei está tomando decisiones que antes evitaba. El Presidente fue el autor de dar de baja las acreditaciones a los medios que aparecían mencionados en la filtración de maniobras rusas para perjudicar al Gobierno. “Fue Milei”, aclaraban enseguida cerca de Manuel Adorni, golpeadísimo por la causas judiciales, tratando de evitar que la medida les abriera otro frente ante la opinión pública.
En paralelo, Milei también se convirtió en vocero de Adorni. El Presidente no suelta las internas. Con sus intervenciones, las alimenta. Una de sus menciones en redes del viernes pasado fue para aclarar, por ejemplo, que la empresa Delta, en la que volvió el funcionario desde Nueva York con su esposa, Betina Angeletti, después de que estallara el escándalo, no tenía primera clase, sino Delta One, algo parecido. ¿O acaso pagó 5000 dólares el pasaje para viajar en turista?
Los problemas que se le acumulan a Adorni ya son un inconveniente para Milei, que decidió ponerse al frente de la defensa. A las declaraciones de las prestamistas que se esperan para esta semana se pueden sumar novedades respecto de presuntos viajes del funcionario, pista en la que trabaja el fiscal Gerardo Pollicita. Serían escapadas de vacaciones en familia. Adorni se mostrará el jueves con Karina en Vaca Muerta.
La oposición junta votos para darle un empujón. En la última sesión quedaron cerca de los 129 necesarios para iniciar una sesión especial y lograr emplazar a las comisiones a tratar los pedidos de interpelación. Sacaron 124 votos. Con las ausencias que había de UP, los 2 votos del MID de Oscar Zago, que se fue, y algún ex Juntos por el Cambio con sentimientos republicanos podrían sumar esos 5 que faltaron. Preparan la jugada para la semana del 22 de abril cuando posiblemente los libertarios convoquen a tratar la ley hojarasca. Una semana después, el 29, Adorni tendrá que ir a dar su informe de gestión. Milei prometió acompañarlo. ¿Irá?
Santiago no se corre nada
El juez Ariel Lijo avanza a paso firme en la causa. La medida más contundente fue la decisión de ordenar el levantamiento del secreto bancario y fiscal de la pareja. Ahora, en la Casa Rosada las sospechas recaen en el magistrado. “Por qué tanto apuro”, se preguntan en despachos oficiales que responden a Karina. Como trasfondo aparece la remake de la disputa interna en la Corte Suprema de Justicia. El último capítulo tuvo a Santiago Viola, viceministro de Justicia y mano derecha de la secretaria general, como protagonista. Se presentó esta semana en el Consejo de la Magistratura a despotricar contra el apuro en el tratamiento del proyecto para transparentar los concursos de los cargos de magistrados. “Veo una ansiedad desmedida en la necesidad de tratamiento urgente y votación urgente que no se condice realmente con las necesidades específicas del Consejo”, señaló. Ese proyecto es de Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, la nueva mayoría del máximo tribunal que se enfrenta con el titular de la Corte, Horacio Rosatti. Un sector del Gobierno, el de Karina, tomó partido en la disputa y se alió a la minoría.
El otro bando no se queda quieto. A pesar de que fue corrido de Justicia con el desembarco de la dupla Viola-Juan Bautista Mahiques, Santiago Caputo, que apuntala al otro sector de la Corte, recibió el viernes en la Casa Rosada al camarista Mariano Borinsky. El juez tuvo a su cargo la coordinación de la redacción del nuevo código penal que Mahiques destrozó. En la reunión estuvo también Sebastián Amerio, el funcionario que fue reemplazado por Viola. Otra vez la interna. A Borinsky le preguntaron qué opinaba sobre la necesidad de hacer un código integral o leyes específicas contra la inseguridad como anunció Mahiques. La respuesta fue cantada. El juez coordinó la redacción de los 912 artículos. El camarista había tenido ya una charla con Mahiques por el mismo tema, pero el ministro no tomó en consideración sus recomendaciones y tras reunirse en Olivos con Milei anunció el desguace del proyecto. Caputo parece dispuesto a dar pelea en un área que no suelta.
Esta semana vence nuevamente el plazo en el que debería aplicarse el sistema acusatorio en Comodoro Py. Lo más probable es que lo prorroguen nuevamente. Desafiando a Viola, Lorenzetti y Rosenkrantz convocaron a una seguidilla de reuniones con los consejeros, entre el lunes y el jueves próximos, para avanzar en la iniciativa que promueven. El jueves a las 12.30 está agendado el propio Viola.
La interna ya no tiene alambrado. Patricia Bullrich volvió a quedar en el fuego cruzado después de sostener que ella tiene el cuero más duro que Adorni. Dio una conferencia de prensa en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Le preguntaron por el escándalo. Dijo que entendía el silencio del jefe de Gabinete. Pero no lo defendió. Karina ya le había marcado territorio cuando se sacó una foto con su sucesora en el ministerio de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Cerca de Bullrich dicen que la imagen hay que leerla dentro de la interna, una muestra por parte de Karina de su poder, y no un desafío de la titular de la cartera hacia la senadora. Una muestra del microclima de la Casa Rosada. De todas maneras, Bullrich está inquieta. Alerta al interior del gabinete sobre el poco avance en la economía.
El desafío económico
Esta semana se conocerá el índice de inflación de marzo y todos los pronósticos hablan de un número al alza. La medición de la ciudad de Buenos Aires dio una suba del 3%. Si se cumplen estos anticipos el Gobierno cumplirá el décimo mes con esa dinámica. Se cae una parte sustancial del sostenimiento en la imagen de Milei en estos dos años y medio: que a pesar del ajuste bajaba la inflación.

En el Gobierno prometen que desde abril la mejora será palpable. La voz de la calle que tanto irritó a Milei esta semana tiene una explicación en números. El informe semanal del Banco Provincia lo califica como una “anomalía” para la economía argentina. “Entre noviembre de 2025 y enero de 2026, con datos oficiales del Banco Central y la Secretaría de Trabajo, el tipo de cambio real se apreció 8% y los salarios formales cayeron 4,5%. En febrero y marzo, el tipo de cambio real se apreció otro 7,5%, en tanto que el poder adquisitivo de los trabajadores registrados habría caído un 2% adicional. De esta manera, podemos afirmar que estamos frente a un proceso de apreciación cambiaria con caída del salario real”, analiza en el texto.
Este esquema atípico se explica, en buena medida, porque el dólar calmo no pudo evitar la aceleración inflacionaria. Por el contrario, la suba de precios pasó de la zona de 2% a mediados del año pasado a la de 2,5% en el último trimestre y de 3% en la actualidad. Así, la aceleración inflacionaria fue más relevante que la apreciación del tipo de cambio real para la dinámica del poder adquisitivo, y éste viene cediendo terreno en los últimos meses”, agrega.
El dato positivo fue la compra de dólares por parte del Banco Central, récord para un solo día, el viernes, por US$ 457 millones. En los próximos doce meses hay pagos de deuda por US$ 17.500 millones que podría provocar tensión cambiaria a medida que se vaya descontando el calendario electoral. En apenas un año se está votando en las provincias que van a adelantar los comicios, un termómetro nacional.
En este contexto, Milei sigue pidiendo paciencia. El desafío es hacer sostenido el ajuste, que fue digerible en los primeros meses de gestión pero que ya pasada la mitad del mandato no parece ser cómodo. El último informe de la consultora MAP Latam puntualiza en los escasos márgenes que tiene el Gobierno para seguir recortando gastos. “Con ingresos que no acompañan, sostener el superávit depende cada vez más de un gasto que se vuelve progresivamente más rígido. Aproximadamente la mitad del gasto (jubilaciones y AUH) está indexada por fórmula, mientras que el resto de las partidas se ubica en mínimos desde 2009”, refleja y agrega que “el gasto primario cayó 4,7% real interanual, impulsado principalmente por la fuerte contracción en programas sociales (-43.2% real), la compresión en salarios y universidades (-8.7%) y el recorte en gasto de capital (-27.0%)”.
¿Hay alguien ahí?
Las encuestas le están devolviendo a la Casa Rosada panoramas adversos. La última medición de Trespuntozero, de Shila Vilker, ubicó la imagen negativa del Gobierno en 66,2% y la positiva en 33%. Dentro de la negativa, la muy mala está en 58,9% y la mala en 7,3%. Cuando se consulta por los principales problemas, la corrupción entra en el podio con 33% y le siguen los bajos salarios y la desocupación con 28,9%, con ambas categorías unidas. Lo novedoso que empezó a verse en varios sondeos esta semana es que apareció la oposición. Hay alguien ahí. Milei está dejando de jugar solo en la cancha. El 29,5% respondió que está más cercano al peronismo como opción y un 17,6% a La Libertad Avanza. Ya dos encuestas, la de Atlas Intel que mide para Bloomberg, muy consumida por inversores, y la de la consultora Trends, ubicaron a Axel Kicillof arriba de Milei en las preferencias electorales, por escaso margen.
Eso revivió al peronismo. Ninguna encuesta actual predice un resultado en octubre de 2027, pero genera climas, sobre todo en la oposición. Todos se mueven. El gobernador recibió a Nicolas Massot y a Emilio Monzó, que en un esquema de frente anti-Milei son más cercanos a Sergio Massa. El gobernador apareció el jueves en público como un actor central de la carrera 2027 al advertir que no se podía repetir la lógica del Frente de Todos. “No nos puede pasar que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar”. Es lógico lo que piensa y dice, pero el resto de los actores del PJ también juegan. En la unidad, si se da, el reparto lo tendrá que hacer, tarde o temprano, si él queda como líder del espacio.
Massa evalúa por estas horas si se lanza al ruedo o sigue esperando. El debate interno es pre o pos Mundial. Está cómodo en el silencio porque dice que el vacío que dejó tras la derrota en 2023 no lo ocupa nadie. Cerca suyo insisten en que Kicillof va a llegar muy desgastado, que se adelantó en la pelea con Cristina Kirchner y que su personalidad podría jugarle una mala pasada. “Axel está identificado con el kirchnerismo mal que le pese”, dicen laderos de Massa que cree que la opción electoral del peronismo debería volver a ser de centro. “Se puso un techo al pelearse con Cristina. O sos el heredero o no lo sos.

“Está todo tan segmentado que Axel recibe todo el voto K”, apuntan. Un reproche que corre por estas horas hacia el gobernador es que no cumplió con el acuerdo cuando se aprobó el endeudamiento, que incluía nombres para la Corte Suprema provincial.
El otro que empezó a moverse es el senador Eduardo Wado de Pedro, que se propone unificar las piezas. El problema es que desde septiembre pasado no habla con Axel. De Pedro, que fue candidato furtivo en 2023 y Massa le arrebató el lugar, está convencido de que la sociedad sigue promoviendo la llegada de figuras jóvenes. No descarta a Kicillof. Dice que hoy es el único candidato, pero desde ese sector intentan promover competencias. El espacio que responde a Cristina Kirchner se fue achicando a medida que crecía el del gobernador.
El Gobierno moverá sus fichas. Los libertarios muestran interés en los movimientos del peronismo blue que creen que será la opción que los habilitará a reelegir. Hablan del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, como cabeza del espacio que tiene hoy representación en el Congreso y que el armado partidario del Gobierno espera que se traduzca también en una opción electoral que divida el voto opositor.
El tapado no parece. “La política tiene un buen lejos pero si sos de afuera a la primera piña en la espalda no te gusta”, dice un operador peronista que descarta la incorporación de Jorge Brito o del pastor Dante Gebel. Brito habló con Massa del tema. Pero por ahora cerca del tigrense no lo ven con intención real de dar el paso. Gebel nunca levantó en las encuestas. Tampoco parece ser tiempo para el camino del medio. Los no polarizados son los que peor están en intención de voto.


