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Las familias de Nahuel Gallo y Germán Giuliani piden ser recibidos por Javier Milei

Los parientes de los detenidos en Venezuela expresaron ante legisladores su inquietud por la falta de avances en el proceso y solicitaron ver al Presidente

Los familiares de los argentinos que aún continúan detenidos en Venezuela se reunieron con legisladores nacionales en busca de hallar un camino para una pronta liberación de sus seres queridos. En el encuentro que organizó la diputada radical Karina Banfi y se realizó en el despacho de su correligionario senador Maximiliano Abadestuvieron presentes la esposa del suboficial de Gendarmería Nacional Nahuel Agustín Gallo, María Alexandra Gómez; y la esposa y la hermana del abogado Germán Giuliani, Virginia Ribero y Vanesa Giuliani.

Por el lado de los legisladores, además de los organizadores, estuvieron los senadores Patricia Bullrich (LLA); Francisco Paoltroni (LLA); Carolina Losada (UCR); y los diputados Maximiliano Ferraro (CC) y Silvana Giudici (LLA). A la salida del encuentro, los familiares señalaron que el encuentro fue productivo y que esperan seguir trabajando para la liberación de sus familiares. “Fue muy importante, nos escucharon. Nos importa que nos escuchen a nivel político. Estamos cansados, pero de pie”, dijo la mujer del gendarme.

En esa línea, quien sorprendió fue la hermana de Giuliani, quien pidió que los reciba el Presidente de la Nación. “Nos gustaría que nos atienda Milei. Sabemos que tiene buena relación con el presidente de los Estados Unidos y nos gustaría que nos reciba. Lo necesitamos», manifestó Vanesa.

Los familiares se mostraron entre cansados y molestos, pero mantienen la esperanza de una pronta liberación. “Es muy angustiante para nosotros, me encantaría que se hiciera algo más porque la verdad es que no sabemos qué hace falta para que Nahuel y Germán regresen”, expuso Ribero mientras sostenía la foto del gendarme que lleva 14 meses detenido.

Luego de reconocer que nunca fueron recibidos por el Presidente y que tampoco sabrían cómo gestionar ese encuentro, adelantaron que tienen en agenda un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, Pablo Quirno, que se realizará el próximo viernes.

Según explicaron los asistentes al encuentro, la senadora Bullrich hizo referencia a los argentinosque ya fueron liberados y les aseguró que van a seguir trabajando para que Gallo y Giuliani regresen pronto. Los familiares agradecieron, pero hicieron saber que la situación los agota y que no entienden que si la Argentina tiene un diálogo tan fluido con los Estados Unidos aún no tengan noticias de sus hermanos y maridos.

Maria Alexandra Gomez, esposa deMaria Alexandra Gomez, esposa de Nahuel Gallo (Foto: Reuters/Pedro Lázaro Fernández)

Durante el encuentro también se enteraron del pedido de extradición de Nicolás Maduro por parte de la justicia argentina. Desde el despacho del juzgado Ramos Padilla le comunicaron a la diputada Banfi que se firmó el pedido de extradición para que el dictador sea juzgado por delitos de lesa humanidad.

“Una vez que termine el proceso en los Estados Unidos va a tener que venir a la Argentina”, advirtió la diputada radical.

El lunes, María Alexandra Gómez publicó un reclamo público a través de sus redes sociales en el que exigió la liberación de su marido. El mensaje, dirigido directamente a las máximas autoridades del régimen venezolano, puso en evidencia la consternación de la familia tras más de un año de detención.

Gómez, subrayó: “Nahuel Agustín Gallo tiene que volver a casa, es inocente, ustedes lo saben y aún así no lo han liberado. Llevamos días preguntando por su caso en el Ministerio Público y no hay respuestas, en la Fiscalía aún no hay expediente, ni causas abiertas. Si ustedes dicen que es un proceso legítimo, ¿dónde está Nahuel?”.

Germán Darío Giuliani, por su parte, fue arrestado en mayo bajo cargos de terrorismo, narcotráfico y mercenarismo. Durante su cautiverio en Yare II, Giuliani grabó un video dirigido a su familia y a la diplomacia argentina en el que manifestó su temor por la vida y la falta de garantías legales, enfatizando: “Ningún ciudadano del mundo se merece que le pase lo que me está pasando a mí”.