Caso Facundo Moyano: comenzaron a declarar los primeros testigos de una causa que citó a 14 personas
A poco más de una semana del episodio que involucró al exdiputado nacional Facundo Moyano y su pareja, Candela Arizaga, en Belgrano, la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad confirmó que un total de 14 testigos fueron citados a declarar en el marco de la causa por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Este jueves declararon las primeras tres personas convocadas: dos empleados de seguridad del edificio donde ocurrieron los hechos y el vecino que llamó al 911.
El cronograma continuará el martes 18 de agosto con el personal de la Policía de la Ciudad que intervino en el procedimiento, incluidas las oficiales que trasladaron a Arizaga al Hospital Pirovano. Al día siguiente declararán la oficial de consigna, una médica del SAME y la médica legista que examinó a Moyano durante su detención. El 20 de agosto será el turno de otra médica del Pirovano, la empleada doméstica del exdiputado y una amiga de la víctima, mientras que la ronda final, prevista para el 31 de agosto, incluirá a la madre y la hermana de Arizaga.
El peso de estos testimonios creció después de que trascendiera un informe del Ministerio Público Fiscal, elaborado por una trabajadora social y una psicóloga, que evaluó a Arizaga durante su internación. Según ese documento, la joven manifestó no recordar con claridad lo ocurrido y sostuvo: “No hubo violencia de género como se está diciendo”. El equipo técnico no pudo establecer con precisión el riesgo de violencia de género, pero identificó varios factores de vulnerabilidad que podrían condicionar su relato: la asimetría de poder por edad y género respecto del denunciado, el consumo problemático de sustancias detectado en ambos, y la fuerte exposición mediática del caso. En su propia declaración ante la fiscalía, Arizaga había atribuido lo sucedido a “un brote psicótico” y afirmó no recordar buena parte de la secuencia, aunque reconoció, al ver las cámaras de seguridad, que Moyano podría haber intentado sujetarla para protegerla.


