Ucrania lanzó uno de sus mayores ataques con drones contra San Petersburgo, tras el alivio de sanciones de Trump a Rusia
Ucrania lanzó durante la madrugada de hoy uno de los mayores ataques con drones de la guerra contra San Petersburgo, la ciudad natal de Vladímir Putin, y la región de Leningrado. Unos 150 drones golpearon infraestructura petrolera, logística y digital: dos terminales petroleras (una con 21 depósitos de combustible), centros de datos y un centro logístico de la plataforma Ozon, y paralizaron durante unas horas a una ciudad de más de cinco millones de habitantes. Las autoridades rusas informaron de un muerto y cinco heridos hospitalizados, y de unos 12 edificios de viviendas dañados. Moscú dijo haber derribado más de 1.000 drones en todo el país.
El ataque se produce después de que Donald Trump firmara el viernes una orden ejecutiva que suspende la aplicación de sanciones a Rusia previstas por la ley impulsada por el senador Lindsey Graham, apenas 29 días después de promulgarla, tras haber suspendido antes las sanciones a las importaciones de diésel ruso. La decisión generó críticas incluso entre republicanos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reanudó el jueves los ataques a refinerías rusas luego de que Rusia ignorara la «tregua energética» anunciada por Trump: según Kiev, Rusia lanzó 76 ataques contra objetivos de energía desde entonces. «Estados Unidos debería ver que Rusia no está tomando ninguna medida recíproca a cambio del alivio de sanciones», afirmó.
En paralelo, un ataque ruso con más de 320 drones y misiles golpeó más de 15 instalaciones en diez regiones ucranianas y dejó a Vinnytsia sin electricidad, con más de 500.000 usuarios afectados. Trump, que criticó los golpes ucranianos al crudo ruso, mantiene abierta la decisión sobre aliviar o endurecer sanciones, sin fecha definida.



