El Reino Unido sancionó a ocho buques de la «flota fantasma» rusa y a 23 entidades vinculadas a la guerra en Ucrania
El Gobierno británico anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones dirigido a ocho buques de la denominada «flota fantasma» rusa —embarcaciones utilizadas por Moscú para eludir las restricciones occidentales a la exportación de petróleo— y contra 23 entidades e individuos adicionales, entre ellos varios señalados por su presunta participación en la tortura de civiles en Ucrania. La medida se suma a la batería de sanciones que Londres viene aplicando contra Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022.
El anuncio se da en un contexto de alta tensión diplomática en distintos frentes simultáneos: la Unión Europea pidió este jueves la «suspensión inmediata» de las ejecuciones dispuestas por las autoridades del este de Libia, mientras los ministros de Interior del bloque se reunieron en Luxemburgo para abordar el impacto de la crisis migratoria de Ceuta sobre el espacio Schengen. En paralelo, el Departamento de Guerra de Estados Unidos movilizó al Pentágono para «defender» las elecciones legislativas de medio término frente a presuntas «amenazas extranjeras», y el presidente Donald Trump anunció la construcción de «la mayor planta siderúrgica de la historia del país» a un mes de esos comicios.
La jornada internacional también estuvo marcada por el inicio de una nueva reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, con Grecia asumiendo la presidencia rotatoria para el mes de octubre, y por el último día de propaganda televisiva de los candidatos presidenciales en Brasil, en la antesala de las elecciones del domingo 4 de octubre entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.


