Lula y Flávio Bolsonaro llegan empatados a una semana de la primera vuelta en Brasil
A siete días de las elecciones presidenciales de Brasil, programadas para el domingo 4 de octubre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro —hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, hoy condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado— se disputan palmo a palmo el «voto útil» de los electores que hoy apoyan a los otros diez candidatos presidenciales. Según la encuesta más reciente de Datafolha, difundida el jueves, Lula reúne el 40% de las preferencias frente al 36% de Bolsonaro, una diferencia que queda dentro del margen de error del estudio (2 puntos), con apenas un 2% de indecisos.
Bolsonaro viene insistiendo en la necesidad de que la derecha se unifique desde la primera vuelta para evitar un balotaje, y publicó un mensaje en redes pidiendo votos para «jubilar a Lula y liberar a Brasil». Del otro lado, el mandatario progresista sostiene que necesita ampliar su base entre el electorado crítico de su gobierno para derrotar lo que él mismo describe como «el fascismo» sin correr riesgos en una eventual segunda vuelta. Otros sondeos muestran un escenario todavía más ajustado: Quaest (17 al 20 de septiembre) marcó 37% a 33% a favor de Lula, mientras que Palver (21 de septiembre) directamente invirtió la ventaja, con 42% para Bolsonaro y 41% para Lula.
La disputa por los indecisos también se trasladó al plano digital, con redes de voluntarios organizadas bajo etiquetas como «Portavoces de Lula» por el oficialismo y «Direita Já» por la oposición. De no producirse cambios en la agenda, el último gran cruce cara a cara entre ambos candidatos antes de la votación se daría el próximo jueves, durante el debate televisivo organizado por la cadena TV Globo, en una elección que además renovará la totalidad de la Cámara de Diputados, un tercio del Senado y las gobernaciones de 26 estados.


