Estados Unidos reconoció por primera vez que desplegó armas en el espacio, y generó preocupación en Rusia y China
Meink no brindó detalles específicos sobre el tipo de armamento desplegado, y se negó a ampliar la información cuando se le consultó si se trataba de sistemas capaces de destruir físicamente satélites o de tecnologías no cinéticas orientadas a interferir o bloquear sistemas espaciales adversarios. El funcionario enmarcó el anuncio como parte de la respuesta estadounidense al desarrollo de capacidades militares espaciales por parte de otras potencias: según la propia Fuerza Espacial de EEUU, «China desarrolla y opera capacidades espaciales y antiespaciales como parte de una estrategia de modernización militar», mientras que «Rusia considera el espacio como un dominio de guerra y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en futuros conflictos».
El anuncio se enmarca en una transformación más amplia de la doctrina de defensa de Washington, que ya no se limita a proteger sus propios satélites, sino que busca también contar con medios para impedir que un adversario utilice el espacio en su contra. Meink confirmó además avances en programas de interceptores basados en el espacio y adelantó que este mes comenzarán los lanzamientos de una nueva constelación destinada a detectar y seguir objetivos móviles desde órbita, en el marco del sistema de defensa antimisiles «Cúpula Dorada» impulsado por el presidente Donald Trump.


