Tras el desplome en las pruebas PISA, el Gobierno insiste en sostener el ajuste en Educación
Los resultados de las pruebas PISA 2025, difundidos este martes, mostraron el peor desempeño de la Argentina en las últimas dos décadas: el país obtuvo 367 puntos en Matemática (11 menos que en 2022), 389 en Lectura y 393 en Ciencias, con caídas en las tres áreas evaluadas. En Matemática, Argentina quedó 75° entre 91 países y economías participantes, y el 76% de los estudiantes de 15 años no alcanzó siquiera el nivel mínimo de competencia —frente al 31,1% de la OCDE—. En Lectura, el nivel básico solo lo alcanzó el 40%, y en Ciencias, el 41%. Casi la mitad de los alumnos argentinos (48,8%) tiene bajo desempeño simultáneo en las tres áreas, más del doble que el promedio de la OCDE (19,7%).
Pese a la magnitud del retroceso, el vocero presidencial Adrián Ravier insistió en conferencia de prensa en que la Nación «no va a emitir moneda ni quiere déficit fiscal», al ser consultado sobre si habrá más partidas para Educación en el Presupuesto 2027. El funcionario responsabilizó a las gestiones anteriores: «Otros gobiernos hicieron las cosas mal», sostuvo, mientras que desde el Ministerio de Capital Humano remarcaron que la evaluación «refleja los aprendizajes acumulados tras 12 años de escolaridad» y no el desempeño de la actual gestión.
La respuesta oficial generó controversia, ya que en el Presupuesto 2026 se había derogado la Ley de Financiamiento Educativo y las partidas específicas para el sector cayeron 47,7% en relación a 2023. Ravier evitó dar precisiones sobre qué recursos se asignarán a Educación en el Presupuesto 2027, que comenzará a discutirse en Diputados la semana próxima, y se limitó a señalar que será «una oportunidad para debatir los recursos» disponibles.


