El riesgo país volvió a perforar el piso de los 500 puntos básicos, en su nivel más bajo en dos semanas
La mejora se produjo pese a un contexto internacional desfavorable: los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos treparon hasta un rango de entre 4,55% y 5,27% anual, su nivel más alto desde octubre de 2023, lo que en general representa un desafío para la renta fija de los mercados emergentes. Sin embargo, los activos argentinos mostraron un comportamiento positivo: los bonos soberanos en dólares avanzaron hasta 0,34% en el exterior, las acciones locales subieron y el Banco Central volvió a comprar divisas en el mercado durante el tramo final de agosto, lo que reforzó el clima de mayor confianza.
Según explicó el economista Gustavo Ber, dos factores ayudaron especialmente a la compresión del indicador: la expectativa de una inflación de agosto por debajo del 2%, y la suba del precio de la soja hasta los $560.000 por tonelada en la Bolsa de Comercio de Rosario. La mejora también se vio reforzada por el respaldo público que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, le dio a la gestión de Javier Milei tras su encuentro con el ministro Luis Caputo en el marco del G20 de Finanzas, al calificar a la Argentina como un país que “está liderando una oportunidad histórica en el hemisferio occidental”. De cara a septiembre, analistas de Portfolio Personal Inversiones adoptaron una postura más constructiva sobre la deuda argentina, y estiman que una eventual compresión adicional del riesgo país podría llevarlo a la zona de los 400 a 450 puntos hacia fin de año.


