El Gobierno reacciona al realineamiento de las provincias en el Congreso y hace gestos de amplitud
El oficialismo convocó a una sesión en la Cámara de Diputados para el próximo miércoles, y el temario dejó en evidencia el renovado interés de la Casa Rosada por congraciarse con los gobernadores dialoguistas, en medio de señales cruzadas que anticipan un distanciamiento. Si bien el plato fuerte serán la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal, los libertarios dieron el visto bueno y comprometieron sus votos para aprobar una batería de proyectos de bajo costo fiscal pero con alto valor simbólico para los diputados provinciales: la rebaja del IVA a la fécula de mandioca —un reclamo histórico de los misioneros—, la declaración de San Juan como cuna de Sarmiento y capital nacional de la Educación, de Santa Cruz como Capital Nacional de la Natación de Aguas Frías, de Tucumán como Capital Nacional del Ecoturismo, entre otras iniciativas locales, además de la ampliación de las cámaras federales de apelaciones en Tucumán y Mar del Plata.
En esa misma línea de gestos, los libertarios reconocieron que evalúan un pedido de las provincias para «federalizar» el directorio del Banco Central, incorporando directores «por regiones» para dotarlo de mayor representatividad, una concesión que podría convertirse en la llave para garantizar una victoria legislativa en la reforma de la Carta Orgánica. La apertura del oficialismo no es casual: ocurre en medio de claras señales de distanciamiento de bloques que hasta ahora funcionaron como aliados clave. La primera alarma había sido la reticencia a votar las reformas de la Ley de Tierras y de la Ley de Manejo del Fuego, que derivó en un duro revés legislativo en el Senado, con senadores que meses atrás habían prometido su apoyo terminando por votar en contra.
A esa tensión se sumó, esta semana, el reclamo de los gobernadores del norte de que el propio Luis Caputo acordara en persona el nuevo esquema de subsidios eléctricos a las Zonas Cálidas como condición para destrabar la reducción de subsidios al gas en las Zonas Frías: a diferencia de lo ocurrido en Diputados, donde el proyecto ya tiene media sanción, las simples promesas del Gobierno no alcanzaron esta vez. En paralelo, los gobernadores de Misiones y Salta adelantaron que reorganizarán su bloque —hoy llamado Innovación Federal— para dejar de ser aliados automáticos y empezar a negociar «ley por ley» con la Casa Rosada, mientras que el misionero Hugo Passalacqua recibió en su provincia a referentes del Peronismo Federal, un gesto leído como un acercamiento a la oposición.
Cerca de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, sostienen que los gobernadores no pasarán a la oposición dura porque «comparten el rumbo general» del Gobierno, aunque reconocen que la negociación del Presupuesto 2027 será «tensa». El verdadero test de esta alianza llegará el mes próximo, cuando se debata la eliminación de las PASO —un objetivo central para allanar el camino hacia la reelección de Milei—: los gobernadores del norte, que podrían encolumnar unos 15 diputados clave para el quórum, todavía no definieron una posición conjunta al respecto.


