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La desocupación creció en la Ciudad de Buenos Aires en el cuarto trimestre del año pasado y cruzó el 7%

El desempleo en territorio porteño se elevó, al mismo tiempo que se consolida el cuentapropismo

La tasa de desocupación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires creció al 7,3% en el cuarto trimestre del año pasado, marcando un incremento tanto frente al periodo anterior (6,3%) como al mismo trimestre de 2024 (6,7%), según el informe “Situación del mercado laboral” del Instituto de Estadística y Censos porteño.

La evolución del mercado laboral porteño durante el período analizado exhibió un impulso de la participación, pero también revela que crecieron la desocupación y el cuentapropismo dentro de las formas de trabajo. De acuerdo con el informe, la tasa específica de actividad de la población de 10 años en adelante ascendió al 64,1%, en tanto que la tasa específica de empleo llegó al 59,4%. “ Mientras la primera se expande levemente en términos interanuales, la segunda no tiene cambios significativos”, apuntó. El incremento de la primera no se trasladó a la creación de nuevos puestos ya que subió la desocupación.

La tasa de subocupación es del 9,3% de la población económicamente activa y afecta en mayor medida a la población de mujeres: su tasa específica es de 11,4% frente a 7,3% en los varones. Este segmento incluye a quienes trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y está disponible para ocuparse más horas. Más de la mitad de la población subocupada (57,5%) se concentra en el grupo no demandante, es decir, personas que no buscan activamente una ocupación de más horas, por cuanto no presionan en el mercado laboral; un año atrás, ese segmento representaba el 59,6%.

Entre la población ocupada, la porción de asalariados descendió al 72%, contra el 75,2% registrado un año atrás, lo que representa una pérdida de 3,2% en términos absolutos.

El informe del organismo estadístico porteño adviertió además sobre una disminución en la protección de la seguridad social: “La población asalariada con cobertura jubilatoria se coloca en el 70,3%, por debajo de los guarismos del 2024 (73,2%), con un declive en el volumen de la población asalariada con seguridad social del 7,0% en el último año.”

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El deterioro de las condiciones laborales también se percibe en el funcionamiento de esos mecanismos de protección: “Al 29,7% de la población asalariada no le efectúan descuentos jubilatorios; el 12,2% aporta por sí mismo a la seguridad social, más que en el mismo período de 2024 (8,8%).”

La presión sobre el mercado de trabajo es permanente: el 12,7% de la población económicamente activa busca mejores condiciones, ya sea desde el desempleo (7,3%), intentando sumar más horas desde una situación de subocupación (4%) o queriendo extender jornadas que ya superan las 35 horas semanales (1,4%).

El avance del cuentapropismo

El trabajo por “cuenta propia” creció y alcanza al 22,1% de la población ocupada. Sin embargo, la informalidad estructural se expandió en este segmento: el 34,5% de los trabajadores independientes no está registrado para ejercer su actividad y otro 6,4%, si bien está inscripto formalmente, no cumple con la regularidad en los pagos. El 59,1% de ese universo sí se halla registrado y realiza aportes en tiempo y forma.

La magnitud de la vulnerabilidad quedó explicitada en esta advertencia del ente estadístico porteño: “La suma de las últimas dos categorías marca que dos de cada cinco integrantes de la población cuentapropista queda por fuera de las regulaciones, con un aumento interanual del 9,4% en la cantidad de personas.”

Una proporción relevante de los asalariados tiene una baja intensidad laboral: mientras la mitad del total de los puestos ofrece una carga horaria inferior a las 35 horas por semana, entre quienes trabajan en relación de dependencia esa proporción desciende al 29,4%.

Los cuentapropistas son hombres en un 54%. En la categoría de los que trabajan por su cuenta se concentran quienes tienen entre 25 y 49 años (48,5%), con un peso similar al del mismo período de 2024. La participación de las personas de 65 años y más en la población cuentapropista asciende al 15,4% y duplica el registro en la población ocupada total (7,8%).