Violencia en Rosario: el Gobierno creó la Unidad Antimafia para combatir el crimen organizado

Lo hizo tras una resolución del Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich. Contará con un grupo especial de investigaciones y una mesa de evaluación para fortalecer las acciones y estrategias de prevención

Luego de la crisis y el terror desatado en Rosario por las bandas narco que atormentan a la ciudad, el Gobierno decidió crear la Unidad Antimafia (UA). Lo hizo mediante una Resolución del Ministerio de Seguridad, que encabeza Patricia Bullrich, con el objetivo de “promover un abordaje integral y multiagencial en el combate del crimen organizado mafioso”, según se desprende del comunicado en el que se anuncia el nacimiento de este organismo.

La noticia se conoció luego del desembarco de las fuerzas federales en Rosario tras los crímenes de dos taxistas, un colectivero y un playero instigados por las bandas narcos tras el endurecimiento en las condiciones penitenciarias, sobre todo, para los que son considerados de presos “alto perfil”. Y también después de los anuncios del Ministerio de Justicia sobre una serie de medidas enfocadas en combatir la violencia y los delitos vinculados al narcotráfico.

Ahora, la creación de la Unidad Antimafia surge como respuesta a la necesidad de “contrarrestar y prevenir” el avance de las organizaciones criminales de tipo mafioso en Argentina. Esta unidad tiene entre sus principales objetivos la centralización de información relacionada con investigaciones de crimen organizado y el desarrollo de estrategias precisas para combatir estas actividades ilícitas.

Para ello, la UA “contará con un Grupo Especial de Investigaciones Antimafia (GEIA) y una Mesa de Evaluación de la Criminalidad Organizada de la Acción Mafiosa (MECOAM), con la finalidad de fortalecer las acciones y estrategias de prevención e investigación”, destacaron desde la cartera que comanda Bullrich.

El asesino del playero sigue prófugoEl asesino del playero sigue prófugo

También, en la resolución de creación del organismo, que tiene fecha del 13 de marzo pero trascendió este jueves, se invitó a integrar la MECOAM a la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) y a la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO), ambas dependientes del Ministerio Público Fiscal.

La UA queda bajo la órbita de la Secretaría de Lucha contra el Narco y la Criminalidad Organizada del ministerio y aún se desconoce quién será su titular. Será Bullrich la encargada de la designación.

Entre sus funciones se incluye el mapeo de “zonas calientes”, es decir, áreas especialmente afectadas por el crimen, para enunciar medidas preventivas efectivas.

Otra de sus responsabilidades será coordinar con los cuerpos policiales y las fuerzas de seguridad, facilitando el intercambio de datos cruciales que permitan la generación de alertas tempranas sobre posibles actividades criminales. “Este trabajo busca optimizar los esfuerzos para una respuesta más ágil y coordinada frente a la amenaza del crimen organizado”, se explicó.

Un policía custodia el frente el Centro de Justicia Penal de Rosario (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)
Un policía custodia el frente el Centro de Justicia Penal de Rosario (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

El soporte técnico y administrativo que ofrecerá la UA a la MECOAM será fundamental para el análisis y seguimiento de las actividades delictivas. La unidad se encargará de producir documentación y actas que resumirán los hallazgos y decisiones tomadas en las reuniones de esta mesa, convirtiéndose en un eslabón clave para la estrategia antinarcóticos y anticrimen del país.

Además, la UA tendrá un rol importante en la revisión de causas judiciales, buscando identificar oportunidades de mejora en los procedimientos seguidos por las fuerzas de seguridad. “Este análisis fortalecerá las capacidades de respuesta del Estado frente al crimen organizado”, destacaron.

En el plano internacional, la UA representará al Ministerio de Seguridad en la coordinación de acciones preventivas e investigaciones.

Violencia en Rosario

La pista sobre el homicidio del colectivero Marcos Iván Daloia y, posiblemente, en el crimen del taxista Diego Alejandro Celentano parece llevar a pequeñas organizaciones de gatilleros que operan en los barrios 7 de Septiembre y Villa La Bombacha para un preso detenido en Buenos Aires. Se trata de una presunta banda nutrida de delincuentes jóvenes que, según un dato que se evalúa en la causa, les ofrecieron esos trabajos criminales a cambio de permitirles abrir puntos de venta de droga en la zona noroeste de Rosario.

Marcos Daloia, el colectivero de la Línea K asesinado en Rosario
Marcos Daloia, el colectivero de la Línea K asesinado en Rosario

La sospecha principal recae sobre “La Banda de los Menores” del barrio 7 de Septiembre. Los jóvenes allanados por el crimen del playero se encuentran vinculados a esta organización. Sin embargo, los dos detenidos por este hecho a comienzos de la semana fueron liberados por orden del fiscal Adrián Spelta, al no existir pruebas que los vinculen directamente a la muerte. Se sospechaba que uno de ellos habría sido el chofer del sicario.

En el caso de los asesinatos de los taxistas Héctor Raúl Figueroa y Celentano, y en la balacera a la Comisaría 15° de Sarmiento y Ameghino, se utilizó la misma pistola según la pericia balística ordenada por la Justicia. Además, la mecánica de los dos asesinatos fue muy similar. Para ejecutar los disparos se usaron cartuchos con inscripción “PSF”, que son las que provee el Estado provincial a la Policía de Santa Fe.

Por su parte, el crimen del colectivero de la línea K y del playero Bruno Nicolás Bussanich tuvieron mecánicas diferentes, pero ocurrieron a pocas cuadras de distancia. La emboscada para matar a Daloia fue a las 19 en Mendoza al 7100, en barrio Belgrano, un sector de mucho tránsito y de actividad comercial. En tanto, el playero fue ejecutado a tiros en la estación de servicio Puma de Mendoza al 7600.

Bruno Bussanich, el playero asesinado en Rosario
Bruno Bussanich, el playero asesinado en Rosario

Si bien sobrevuelan en el expediente menciones a organizaciones que ofrecen su mano de obra para Los Monos y para otras estructuras vinculadas a segundas líneas de Esteban Alvarado, lo cierto es que, por el momento, no hay certeza plena de quiénes son los instigadores, más allá de que algunos de los atentados y crímenes podrían tener el sello de algunas de estas bandas.