Política

Alberto Fernández se reencontró con Guillermo Lasso después de la crisis diplomática con Ecuador

Los mandatarios tuvieron una reunión bilateral cuatro meses después de los fuertes cruces por la fuga de una ex funcionaria ecuatoriana acusada por corrupción a través de la embajada argentina en Quito. Destacaron el nombramiento de nuevas delegaciones diplomáticas en sendas capitales

Uno de los encuentros bilaterales que generaban expectativa para el Gobierno durante la Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) y la Unión Europea (UE) era el reencuentor entre Alberto Fernández y su par de Ecuador, Guillermo Lasso. Ambos se encontraban distanciados luego del conflicto diplomático de marzo pasado.

Los mandatarios mantenían una relación cordial desde que asumió Lasso —referente de derecha— a pesar de la distancia ideológica de sus respectivos gobiernos. Pero hace cuatro meses se desató una crisis en el vínculo, que terminó con la expulsión de los embajadores en Quito y en Buenos Aires. Desde entonces, los jefes de Estado no habían vuelto a conversar personalmente en privado.

El espacio propicio para que el reencuentro pudiera tener lugar terminó siendo la reunión de mandatarios que tuvo lugar entre ayer y hoy en la capital de Bélgica para acercar posiciones políticas y profundizar los lazos económicos entre bloques en un marco geopolítico complicado por la guerra en Ucrania.

La charla estaba prevista para las 15.40, pero se postergó largamente a partir de la prolongación de las negociaciones por la firma del documento final, que se complicó especialmente a último momento por la postura intransigente que mostraba Nicaragua, cuyo líder —Daniel Ortega—, junto a sus pares de Venezuela —Nicolás Maduro— y de Cuba —Miguel Díaz Canel—, es uno de los aliados de Rusia en la región.

Lasso y el Presidente argentino, entonces, se encontraron a última hora en el marco de la tercera Cumbre UE-CELAC en Bruselas, que no se realizaba desde 2015. En la comitiva dijeron que quedó en el pasado la animosidad que se impuso entre ambos luego del episodio de marzo. “Entre ellos estaba todo bien y siguió estándolo. Eso ya fue”, dijeron al unísono dos funcionarios de la delegación nacional. Lo comentaron durante una charla informal a través de la que intentaron restarle relevancia a aquellas desaveniencias que tuvieron repercusión internacional. También recordaron que ya se habían cruzado, aunque sin mantener una charla profunda —en Puerto Iguazú— durante el encuentro de los países del Mercosur.

El embajador Fuks fue expulsado de Ecuador en marzoEl embajador Fuks fue expulsado de Ecuador en marzo

Después, por la noche, la Casa Rosada informó oficialmente, a través de un comunicado, que los dos “valoraron el interés común en preservar la relación de hermandad que unió históricamente a ambos países”. “Los presidentes remarcaron la importancia de haber normalizado las relaciones diplomáticas con la designación de nuevos embajadores en Quito y Buenos Aires, respectivamente, implementado a través de los cancilleres Santiago Cafiero y Gustavo Manrique”, apuntaron. Por último, aludieron a cuestiones de cooperación mutua, sobre la “modernización de los acuerdos vigentes para ampliar y diversificar exportaciones en el sector automotor”.

El conflicto escaló en marzo, cuando salió a la luz que la ex ministra ecuatoriana María de los Ángeles Duarte Pesantes —sobre quien pesa una condena de cárcel— había logrado fugarse de su país a través de la embajada argentina, donde se encontraba refugiada bajo el ala del representante Gabriel Fuks desde 2020, y que había recibido el asilo de nuestro país en diciembre de 2022.

Las versiones inconsistentes sobre el día en que Duarte abandonó la embajada, la tardía notificación de Argentina a Ecuador, y el supuesto desconocimiento sobre su paradero llevaron al gobierno ecuatoriano a romper las relaciones de confianza con Fuks y expulsarlo. El hecho provocó la reacción de la Argentina, que hizo lo propio con el representante de Lasso ante Alberto Fernández, Xavier Monge.

En ese momento, Alberto Fernández había dicho que la reacción de su par del otro país latinoamericano era “desmesurada”, al tiempo que Lasso pedía el apoyo —a través de Twitter— de los presidentes Andrés Manuel López Obrador (México), Gustavo Petro (Colombia) y Gabriel Boric (Chile); además del secretario general de la OEA, Luis Almagro; el titular de la Fundación Libertad, Gustavo Bongiovanni; y Julián Obiglio, presidente de Unión de Partidos Latinoamericanos. Incluyendo, también, a los opositores argentinos del ala dura de Juntos por el Cambio: la titular del PRO, Patricia Bullrich y el ex presidente Mauricio Macri.

Ahora las relaciones parecen encaminarse nuevamente a un vínculo cordial, aunque está por verse si tendrá continuidad con las anteriores relaciones o habrá resquemores. En la representación argentina le restaban relevancia por completo a los incidentes que marcaron la agenda diplomática en los primeros meses del comienzo del último año de mandato de Alberto Fernández.

De todas maneras, el gobierno hizo una reivindicación política del embajador Fuks, que fue expulsado de Quito y será oficializado en los próximas días como subsecretario para América Latina de la Cancillería. Es decir: Fucks llevará para Cafiero las relaciones oficiales con la región, incluido Ecuador. La diplomacia es un arte complejo.